La palabra diseñar proviene del latín designare, que significa designar, marcar, o sea, destinar algo para un fin "determinado".

El diseño es un proceso cuya finalidad es la resolución de problemas que se plantean en función de ciertas necesidades. Para que exista el diseño, debe de haber un motivo mediante el cual traducimos un propósito en un producto o mensaje que contempla aspectos informativos, estilísticos, de identidad, de persuasión, tecnológicos, productivos y de innovación.

El diseño gráfico puede encontrarse en diversos ámbitos, por ejemplo, el diseño publicitario (que implica la creación de avisos gráficos y audiovisuales para la venta de productos), el diseño editorial (para revistas y publicaciónes gráficas como libros), el diseño de identidad corporativa (desarrollo de una identidad a través de la imagen para una marca o empresa, por ejemplo, con la creación de un isologotipo), el diseño multimedia y web (o diseño a través de la informática e Internet), el diseño de envases (creación de piezas contenedoras para productos comerciales), el diseño tipográfico (vinculado a la escritura), la cartelería y señalética (diseño para espacios internos y externos que requieren de avisos o señales informativas) y otros.